Diagnóstico de producción ecológica en Bolivia e identificación de necesidades de capacitación
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MDRyT ; FAO
Resumen
El diagnóstico muestra que el sector de agricultura ecológica en Bolivia tiene muchas facetas, más allá de la producción ecológica certificada; está presente en una gran parte del territorio y vive principalmente por la dedicación y el interés de productores y consumidores. Para la formulación de cualquier norma, política, programa o proyecto, hay que tener en cuenta que son estos dos grupos quienes determinan si hay producción, oferta, compra, consumo, en fin, crecimiento del sector.
Para el fomento de la agricultura ecológica es necesario aplicar un enfoque integral, desde el manejo de los recursos naturales, fomento productivo, la generación de valor agregado y el desarrollo de mercados. El Estado debe procurar la oferta de los servicios requeridos a través de sus propias instancias o en cooperación con organizaciones de productores, ONG y consumidores.
A nivel central del Estado, tanto la UC-CNAPE como la ANC en el SENASAG, no cuentan actualmente con los recursos necesarios para cumplir sus funciones. Ambas entidades requieren una presencia permanente de recursos humanos, financieros y logísticos suficientes.
Entre todos los actores públicos, privados y de la sociedad civil, es necesario lograr alianzas integradoras e inclusivas a nivel local, regional y nacional para impulsar la agricultura ecológica y el consumo de productos ecológicos. El desarrollo de mercados con reconocimiento de la calidad ecológica es el elemento clave. Los espacios de comercialización pueden tener muchas formas diferentes, lo importante es generar ofertas permanentes tanto para los productores como para los consumidores.
Los comités departamentales y municipales pueden ser instrumentos valiosos de promoción; es importante que sean inclusivos y con protagonismo de actores involucrados en la agricultura ecológica. Más allá del apoyo a proyectos puntuales, las entidades públicas deben asumir un rol facilitador de la producción ecológica que requiere de formas flexibles de financiamiento como fondos para la innovación, líneas crediticias accesibles (BDP y otros), acompañamiento a emprendimientos, generación de información, formación, investigación.
A nivel nacional es necesario priorizar la comunicación, difusión y generación de fondos flexibles que pueden apoyar a iniciativas en curso. Los programas y proyectos deben ser regionalizados y locales, tomando en cuenta las situaciones de partida específicas en las regiones y a nivel local.
Con urgencia se debe realizar una campana amplia de posicionamiento de los productos ecológicos en el territorio nacional, promocionándolos como productos de consumo amplio que aportan a la salud, al bienestar y que valen su precio porque ahorran gastos de salud y de restablecimiento del medio ambiente. Hay que revertir la visión sobre qué es un alimento caro: caro es lo que afecta la salud y el bienestar o Vivir Bien.
Descripción
225 p. : ilus


